Analizando fotos del Artemis II

Analizando fotos del Artemis II

Durante décadas, la humanidad miró la Tierra desde el espacio por primera vez y entendió algo esencial: No somos el centro, somos un punto. Hoy, con Artemis II, esa mirada regresa, pero ya no como descubrimiento, sino como confirmación.

Las imágenes que comienzan a surgir son una nueva forma de vernos. Un recordatorio de que cada avance en la fotografía no solo amplía lo que podemos capturar, sino también lo que somos capaces de comprender.

 

 

Nikon D5, 14-24mm f/2.8, nombre del archivo: 017A5565.NEF 

22mm, f/4, 1/4s, ISO 51,200

La tierra esta de noche y las luces son ciudades. Las franjas verdes con auroras borealis y australis visibles al mismo tiempo.

 

 

 

 

 

 

Parece de día porque los ajustes de exposicíon lo compensan. El precio: Ruido fuerte por iso alto.

 

 

Nikon D5, 14mm - 24mm f/2.8, nombre del archivo: 017A5561.NEF 

22mm, f/5.6, 1/15s, ISO 51,200

Tomada 19 segundos antes que la anterior. 3 pasos menos de luz: Decision intencional. Querían mostrar la Tierra como realmente estaba: De noche.

Le dieron protagonismo a la linea de amanecer en el borde.

Aberración cromática y ruido debido a los ajustes.

 

 

Nikon Z9, 35mm f/2, nombre del archivo: 019A0860.NEF

35mm, F/2, 2.0s, ISO 1600

2 segundos de exposición. Con cero vibración en un desplazamiento orbital y ubicando la cámara sobre una superficie estable, la toma es posible. No hay turbulencia en el espacio.

f/2.0 abierto para capturar la mayor cantidad de luz: Por eso un poco de desnfoque.

Resultado: Corona solar y las estrellas en la misma toma.

 

 

Nikon D5, 80-400mm f/4.5-5.6, nombre del archivo: 015A5859.NEF

80mm, f/14, 1/320s, ISO 400

La foto con mejor definición del set.

Las mejores condiciones, luz solar directa. Profundidad total con f/14. El lado nocturno queda oscuro: Velocidad rápida y apertura cerrada impiden ver las luces de las ciudades.

 

 

Nikon D5, 80-400mm f/4.5-5.6, nombre del archivo: 015B0524.NEF

80mm, f/7.1, 1/800s, ISO400

Con 80mm desde la distancia, se nota la curvatura completa de la Luna. Estaban muy cerca.

La Luna ocupa todo el cuadro, y la tierra es un pequeño punto luminoso. Los papeles se invierten.

 

 

Nikon D5, 80-400mm f/4.5-5.6, nombre del archivo: 015B0569.NEF

220mm, f/7.1, 1/800s, ISO400

Tomada 36 segundos después de la anterior,–Por los números del archivo–, dispararon al menos 46 cuadros entre esta y la anterior. Pudo haber sido una serie de ráfagas mientras ajustaban el zoom. 

Con 220mm la textura de los cráteres cobran más importancia.

 

 

iPhone 17 Pro Max, cámara delantera, nombre del archivo: IMG_0160.DNG

30mm, f/1.9, 1/1000s, ISO 32

La astronauta de la NASA y especialista de la misión Artemis II, Christina Koch, mira por una de las ventanas de la cabina principal de la nave espacial Orion, contemplando la Tierra, mientras la tripulación viaja hacia la Luna.

 

 

GO PRO HERO 4 BLACK, JPEG

15mm, f/2.8, 1/600s, ISO 100

Lo que aprendimos del Artemis II:

Se utilizaron 4 cámaras distintas. Nikon D5, Nikon Z9, iPhone y GoPro HERO4 Black. Equipos que, en muchos casos, están al alcance de cualquiera.

Pero el punto no es el equipo, es cómo se utiliza.

Resulta difícil no sorprenderse al ver lo que lograron documentar con herramientas que existen en el día a día. La Nikon D5, por ejemplo, es una cámara de 2016 con “solo” 20 megapíxeles. En un mercado obsesionado con la resolución, parecería quedarse atrás.

Sin embargo, menos megapíxeles significan píxeles más grandes, mejor rendimiento en condiciones de poca luz y archivos más limpios. A esto se suma su capacidad de ráfaga, que la convierte en una herramienta extremadamente sólida para capturar momentos críticos.

Al final, Artemis II no solo habla de exploración espacial. También recuerda algo esencial para la fotografía: La imagen no depende del equipo más nuevo, sino de la intención, el conocimiento y la forma como se usa la herramienta.

 

Fuente:

https://www.nasa.gov/mission/artemis-ii/

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