Padre e Hijo
En un gesto tan simple como poderoso, Father and Son del fotógrafo búlgaro Valery Poshtarov explora el vínculo emocional entre padres e hijos a través de un acto que suele darse por perdido con el paso del tiempo: Tomarse de la mano. Lo que podría parecer un gesto cotidiano se convierte aquí en un territorio de vulnerabilidad, memoria y afecto contenido.

El origen del proyecto es profundamente personal. Como padre de dos hijos que crecen rápido, Poshtarov se enfrenta a la certeza de que llegará el día en que ya no necesitarán su mano para cruzar la calle o caminar hacia la escuela. Esa intuición lo llevó primero a fotografiar a su abuelo de 95 años junto a su padre, unidos por ese contacto mínimo y cargado de significado. A partir de ahí, la serie creció hasta transformarse en una investigación visual mucho más amplia sobre la masculinidad, la herencia emocional y la conexión entre generaciones.

En un mundo que parece fragmentarse cada vez más, Father and Son propone el acto de tomarse de la mano como una especie de oración silenciosa: Una forma de volver a encontrarse. Durante las sesiones, muchos padres e hijos se toman de la mano por primera vez en años, incluso en décadas. El momento suele estar marcado por la incomodidad, la duda o la resistencia inicial, pero precisamente ahí se revela la carga cultural y emocional que rodea a la expresión del afecto masculino.

La serie recorre 14 países —desde Bulgaria y Albania hasta Italia, Turquía y Suiza— capturando hombres de contextos, religiones y tradiciones muy distintas. A través de estos retratos, Poshtarov muestra cómo la identidad se construye en el cruce entre lo íntimo y lo heredado: Las normas de género, los códigos familiares y las expectativas sociales se manifiestan en un gesto compartido, breve pero profundamente elocuente.

Más que imponer una narrativa cerrada, el autor deja las historias abiertas a la interpretación. Cada imagen funciona como testigo de un amor profundo y muchas veces no verbalizado, invitando al espectador a proyectar sus propias experiencias, recuerdos y vínculos. Esa apertura convierte a Father and Son en un proyecto vivo, donde cada mirada suma una nueva capa de significado.

El impacto emocional y la relevancia global de la serie le valieron a Poshtarov el Sony World Photography Award 2024, consolidando este trabajo como una reflexión sensible y necesaria sobre la ternura, la masculinidad y la conexión humana en su forma más esencial.
