La vida en exhibición
En Life Sentence, Nikita Teryoshin dirige su cámara hacia los zoológicos contemporáneos para cuestionar una institución que, aunque normalizada, sigue generando tensiones éticas, políticas y simbólicas. Lejos de una mirada nostálgica o espectacular, el proyecto examina el zoológico como un espacio heredero de antiguas prácticas de exhibición y control, y se pregunta qué sentido conserva hoy su formato tradicional.

La serie traza una línea histórica que conecta los zoológicos actuales con sistemas pasados de representación del poder: Lugares donde mirar también implicaba dominar. Desde ahí, Teryoshin abre un debate vigente sobre el rol real de estas instituciones en el presente, interrogando si han cambiado lo suficiente o si continúan reproduciendo lógicas obsoletas bajo un discurso actualizado.

Uno de los ejes centrales del proyecto es la conservación. Teryoshin señala una contradicción clave: Muchos de los animales mantenidos en zoológicos no se encuentran en peligro de extinción. Esto plantea una pregunta necesaria: ¿Los recursos invertidos en mantener animales en cautiverio podrían tener un mayor impacto si se destinaran directamente a la protección de ecosistemas y fauna en estado salvaje?

El fotógrafo también pone a prueba el argumento educativo que históricamente ha justificado la existencia de los zoológicos. Frente a la promesa de aprendizaje, aparecen las realidades físicas y psicológicas del cautiverio. Espacios artificiales y limitados generan comportamientos repetitivos y antinaturales, como el pacing: Animales que caminan de un lado a otro durante horas. El caso de los osos polares es especialmente revelador: En libertad pueden recorrer hasta 70 kilómetros diarios, mientras que en un zoológico su movimiento queda reducido a trayectorias mínimas y cíclicas.

La tensión se intensifica aún más con los grandes simios. Su alta inteligencia y cercanía biológica con los humanos vuelve especialmente compleja la discusión sobre mantener chimpancés, gorilas u orangutanes en cautiverio. En estas imágenes, la frontera entre observador y observado se vuelve incómodamente delgada, obligando al espectador a confrontar su propia posición.

Life Sentence es un espacio de fricción visual y conceptual. Un proyecto que invita a mirar de nuevo aquello que creíamos resuelto y a reconsiderar, sin simplificaciones, el costo real de encerrar la vida bajo la promesa de cuidado, educación y conservación.
